sábado, 29 de enero de 2011

El compás de tu corazon, es el ritmo de tu alma

Con las venas reventadas de antibióticos, con las venas partidas de las agujas, con la sangre densa, con el corazón caliente, con las tripas rotas.

Rodeado de camas, rodeado de seres envenenados por sus sombras, rodeado de miedos, rodeado de oscuridad, rodeado de dolor, rodeado de sensibilidad, rodeado de insensibilidad.

Una voz estremecía toda la primera planta de urgencias del 12 de octubre, un desgarrado grito partía la oscuridad de la noche, una suplica de ayuda irrumpía en uno de los recintos mas tristes que he conocido, una voz perdida, una voz con miedo, una voz con locura.

Bendita locura ignorada por los cuerdos, bendito dolor ignorado por los sufridores.

El corazón marco un compás, el alma levanto al cuerpo, haciendome salir de la ignorancia, las tripas se revolvian, los músculos fallaban, agarrándome a la botella que tensaba las venas, camine hacia la voz.

No fue fácil levantarse, no por las deficiencias físicas del momento, lo difícil fue quebrar la ignorancia,quebrar los miedos, desatar los nudos.

De mi boca solo salio una palabra "tranquila" de mi mano encima de la suya salio el compás de mi corazón, la voz se silencio.

Enseguida volví al resguardo del biombo, la voz volvió a tensar la sala.

Bailé, un baile cojo, un baile amordazado, un baile temeroso, pero baile.

Bailé al compás de mi corazón

2 comentarios:

Vanessa Aguilar dijo...

Bendito aquel doce de octubre, que te despertó.
Te quiero.
Vanessa

Patricia dijo...

Sigue transmitiendo, pero no me hagas llorar, vale?. PVA