domingo, 19 de febrero de 2012

Ardió Atenas


Hace unos días ardió Atenas, ardieron muchos corazones, unos de alegría, otros de rabia, otros de emoción, otros de tristeza.

La alegría inundo los corazones a los cuales iban dirigidos las llamas, la satisfacción de la victoria, de ver como todo va por el curso que ellos quieren.

La rabia inundo los corazones de los que avivaron las llamas.

La emoción inundo los corazones, de los que creen que esa es la chispa de la revolución.

La tristeza invadió el mío, provocado por la rabia y la emoción de los que dicen haber despertado. Pues a los que se alegraron por las llamas hace tiempo que empecé a ignorarlos y poco a poco van desapareciendo de mi realidad.

Si nos parásemos a analizar la historia, nos daríamos cuenta que la rabia y el odio nunca han llegado a buen puerto, quizás por eso el mundo sigue a la deriva.

En España siguen las protestas, las movilizaciones “en contra”, nos proclamamos haber despertado y luchamos contra todo. En el fondo no me parece mal que haya voces discordantes, incluso eran y son necesarias, pero dirigir toda la energía hacia la rabia, el odio y la protesta no es bueno, y lo peor de todo, es inútil.

Cuando estallo el 15M me sumé, pensaba que por fin mis abstractas ideas tenían un hueco, creo que lo llegaron a tener, sin embargo ahora me hastía, me cansan sus comunicados, me da pereza tanta movilización “en contra”.

Se dice desde el 15M que hemos despertado, bien algo de razón hay, estamos viendo la sucia realidad de este mundo putrefacto, nos vamos enterando que somos los “pelotudos” que forman la primera línea de fuego, que estamos para recibir los disparos sin importar las bajas, los que nos dirigen en la retaguardia, están tan protegidos que ni si quiere les llega el olor de la pólvora.

Bien ya hemos despertado, ya sabemos donde nos habían colocado. ¿Que hacemos al respecto?. Protestar y seguir “en contra”, como hemos hecho durante siglos, teniendo como resultado el mundo que vivimos ahora.

La crisis que vivimos no es económica, es una crisis de valores, vivimos en una sociedad donde la honestidad no existe, donde el desprecio a la naturaleza es evidente, nos despreciamos entre nosotros, incluso nos llegamos a despreciar a nosotros mismos, como no vamos a despreciar el resto del planeta.

Nos regimos por la mentira, la avaricia, el poder, la envidia… generando odio y rabia, estamos a servicio del dinero, cuando debería ser al revés, es el dinero el que esta a nuestro servicio.

Hemos despertado empezamos a saber lo que hay, pero aun no hemos girado nuestro pensamiento.

Cada persona genera su propia realidad, y eso es tan cierto como que la mía es la mía y la tuya es la tuya, si no fuera así, no estaría escribiendo este texto, que puede estar de acuerdo o no, con tu realidad.

Existe una realidad común, que esta en tu entorno, incluso una global, de esta realidad ya se encargan los medios de comunicación de manipularla a su antojo, como se ha demostrado en la preparación que nos han hecho para la crisis.

¿Que aporta el “estar en contra” a la realidad común?. Más de lo mismo, por eso cuando ardió Atenas, los bancos celebraban la quema de sus sucursales.

Yo me voy a situar “a favor”. Ignorando la realidad común del odio.

Seguiré abriendo mi corazón, cerrado por la sociedad, seguiré desaprendiendo, seguiré dando la vuelta a la mirada, las veces que hagan falta, seguiré siendo un loco en su colina, y quizás cuando baje a la llanura me vaya encontrando con cada vez mas locos.



Ardió Atenas y quizás algún día despertaremos de verdad    


  


miércoles, 28 de diciembre de 2011

Esperanza

Despertó.

El aire denso a duras penas entraba por su nariz, su cabeza yacía en un muslo prieto, abrió los ojos y contemplo su sexo rasurado, no era un hombre acostumbrado a no ver pelo ninguno, se le hacia extraño.

De él brotaba su semilla liquida, le nubló la vista, hacia mucho tiempo que no se corría dentro de nadie, aturdido por la vista, por el olfato, estiró sus músculos en las sabanas acartonadas.

No sabia que hora era, ni siquiera si fuera brillaba el sol o la luna, lo que si brillaba era su caldito sobre una piel muy morena, inclino su cabeza con la fallida intención de respirar aire puro, toda la habitación era un bloque de sexo,  observó la enorme cicatriz que unía su sexo con sus turgentes pechos, nunca antes tanto dolor se había convertido en tanta belleza, una belleza salvaje, una belleza primitiva.

Durmió.

En sueños la vio desnuda, sentada a lo místico,  rodeando con su piernas y sus pechos una enorme barriga que parecia reventar la cicatriz.

No la volvió a ver nunca, pero no olvidara esa cicatriz que le guiaba de sus pechos a su sexo, de su sexo a sus pechos...

Sembró su semilla con esperanza y no la perdió jamas.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Frío



Quiero arreglar todo lo que hice mal, todo lo que escondí hasta de mí.

Ha vuelto el frío, se ha instalado en los huesos, no quiere irse, espesa la sangre, congela los pulmones, endurece la piel, achica el corazón.

La tinta congelada no consigue darme calor, las sonrisas perdidas se hacen invisibles, las sonrisas encontradas se hacen lejanas.

La marabunta ruge, debajo de la manta la escucho, solo consigo 360º de se pa ra ción.

La solución es sencilla, como todas, cuestión de apretar con el dedo el ON.

No he querido apretar ese maldito botón, tecnología simple ON/OFF, el ON es caro, el OFF no tiene precio. (Las excusas no valen si no se hace es porque no se quiere).

Sigo esparciendo subido al carro del estiércol, es hora de parar la mula, mirar dentro, sacar el fuego, quemar la mierda, calentar el frío, mirar atrás, contemplar la mierda arder, pedir perdón. ARREGLAR.

Perdonen ustedes. Why not? 


domingo, 6 de noviembre de 2011

Confiar

El amor es confiar

El miedo es desconfiar

El amor es confianza en nosotros mismos

El miedo es desconfianza en nosotros mismos

Quiero vivir con confianza

Acepto que exista el miedo

Lo enfrento y confío en el amor

Confío en la vida

Confío en mí

Confío en tí

Confío en él

Confío en ella

Confío en nosotros

Confío en que estas palabras no se las lleve el viento

Confío en el viento, que es mi aliado

Confío en la montaña

Confío en esta reflexión tan interna

Confío en mis tripas, que son mas sabias que yo

Hablo de amor, no de romanticismo

Hablo de vida

Hablo para mi confianza

Hablo para mi amor 

jueves, 27 de octubre de 2011

Locos conscientes

En lo alto de La Maliciosa quiero construir un puente al mar.

Pasar por la gran ciudad, reírme a carcajada limpia.

Zambullirme en el mar, llenarme la boca de sal.

Humedecer mi piel seca, y no ducharme.

Bucear por las entrañas marítimas, comiendo mejillones, ostras y calamares.

En la locura consciente de nadar contracorriente, nado a braza, en la cordura inconsciente, me ahogo.

Sentarme en una cafetería de sillas de madera, saborear en mis labios un café negro. 

Comer con cuchara de madera, no dejar ni un grano.

Contemplar el ancho horizonte, sonreirlo.

Dejarme acariciar por el viento, secar la barba al aire.

Quiero amar ese mar, que tanto hecho de menos.

Quiero cruzar ese puente una y otra vez, de la montaña al mar.

Necesito mar.

miércoles, 5 de octubre de 2011

La satisfacción de poner todo en su sitio.


Un niño con un paquete de azúcar blanco “la española”, me cedió el paso en la cola del supermercado, acepte, pagué mi barra de pan, mi paquete de jamón, y mi tableta de chocolate con leche y avellanas, mas dos céntimos por la bolsa, que me intento sisar el amable niño, “aaah que hay que pagar” dijo el niño, la cajera respondió “dos céntimos” y el niño desafiante los dejo encima de el mostrador esperando su bolsa, mientras yo guardaba mis viandas en la mía, sonreí.

Con la compra dentro de la mochila, enfile la carretera del Puerto de Navacerrada, era hora de regresar al lugar que me acogió durante tres largos y fríos inviernos, que disfrute como un enano.

En la primera asfixiante rampa de la subida a “La Bola del Mundo” (me encanta ese nombre) hice una paradita para observar los edificios de viviendas del “Puerto” todo seguía en su sitio, e incluso mi antigua ventana, tenia la persiana levantada, “vaya que suerte tiene mi excasero lo ha vuelto a colocar rápido” sentí curiosidad por el nuevo inquilino, mi cabeza planeo rápidamente una visita a mi antiguo piso, pero rápidamente el otro lado del cerebro paro la iniciativa, lastima que ese lado del cerebro me siga minando acciones legitimas, apetecibles y absurdas, pero cada vez menos, vuelvo a sonreír en el tiempo presente en el que escribo.

Ahora tocaba mirar hacia arriba, y llegar hasta “La Maliciosa” por supuesto antes a “La Bola” , la cabeza realizo su retrospección  particular a tiempos pasados en la sierra, por fin empezaba a poner las cosas en su sitio, no por la retrospección, lo pasado ya forma parte del pasado, sino por dar un giro de 360º a la perspectiva de “La Maliciosa” siempre presente a cada paso desde hacia mucho tiempo.

En lo alto de “La Bola”, me senté en una piedra y di buena cuenta de la tableta de chocolate, saque el móvil para ver como iba de hora, tenia un mail, un escueto pero bonito mail, que agradecí enviando una foto de las vistas y buenos deseos para el remitente.

En lo alto de “La Maliciosa” todo estaba en su sitio, Manzanares el Real, El Boalo, Mataelpino, Becerril de la Sierra, Moralzarzal, Navacerrada, Cercedilla, El Escorial, La Cruz Verde y detrás de ella supongo que Zarzalejo.

Mis piernas colgaban sentado en la piedra que mas me gusto de la cumbre, me sentía bien, me sentía muy bien, nueva visión, renovados ánimos, y un claro camino por el que volver a casa, un camino pedregoso con subidas y bajadas, para la próxima viviré en la costa. Un camino del que estoy seguro que me extraviare, que me tropezare entre tanta piedra, pero una cosa me ha quedado muy clara hoy, poner las cosas en su sitio llena mucho, otra cosa será encontrar el sitio, pues a mi mente desordenada para el orden le costara, pero ya sabe que no tiene que buscar el sitio, solo tiene que encontrarlo subiendo y bajando montañas.

Ya en casa, recibí la visita de un amigo artesano, me alegró, hacia tiempo que no nos veíamos, me alegró mas aun ver como estaba poniendo las cosas en su sitio, “La Maliciosa” ahora le queda lejos, espero que coloque todo bien, deseo que lo consiga y algo me dice dentro de mi, que lo hará, ha dado la vuelta a la carta mas de una vez, quizás le quede aun girar y girar mas las cartas, mirarlas y volverlas a mirar, cambiando la visión siempre que sea necesario.

Se que lo vas a conseguir amigo mió, se que lo vas a poner todo en su sitio. Porque además los sitios los marcamos nosotros, porque somos seres libres que no aceptamos los sitios marcados.




jueves, 8 de septiembre de 2011

Septiembre

 
Me gusta septiembre, me gusta su sonido, su olor, su tacto, su sabor. Todo un mar de posibilidades se abre en septiembre y este año no iba a ser menos.

Si nos fijamos todo esta mal, sin fijarme pienso nadar en septiembre, nadar a contracorriente, subirme en un velero para atravesar tu ombligo, para llegar al centro de la tierra, para encontrarme con Julio Verne, que esta allí, calentito, refugiado sin fijarse en los hombres que no miran, preparando un nuevo viaje.

Septiembre abre el cajón de lo nuevo, solo tienes que cogerlo, sacarlo, para cogerlo mejor, cogerlo por delante, cogerlo por detrás, cogerlo de lado, dejarlo marchar y volverlo a coger, para liberarlo de torpezas que se fijan y se dejan fijar.

Libéralo y cogelo, cogelo y libéralo.

Septiembre tiene alas para volar a tierras infinitas llenas de vías donde la amargura perdió la razón, donde el whisky  se torna viejo, donde la tortilla es de patatas, donde la locura sobrevuela nuestras cabezas, donde los animales conquistan castillos, donde se derriban las puertas de la estrechez, donde fluye la sangre por ríos espesos de tinta, donde las estampas son mentira, donde la fabrica de hielo es caliente.

Septiembre tiene la llave de tu memoria, que te retuerce cuando la aprietas, que te baila el agua cuando menos te lo esperas, que te localiza en los sueños perdidos.

Septiembre siembra la sonrisa de tu cara, septiembre te invita a pasar, te invita a sentarte dentro, septiembre ronronea de placer, septiembre araña, septiembre es gato, para subir paredes, para levantar muros, para lanzar ondas hacia el viento y hacerlas sonar con la voz del que no se quiso afeitar.

Septiembre te da a escoger, yo escojo todo, lo sonrió, lo duermo, lo despierto, lo subo, lo bajo, lo quiero y lo amo.